Vermeer ve a una joven muchacha mirando hacia atrás y nos muestra unos labios sensuales y carnosos, unos ojos despiertos e inquietos, una piel tersa y suave y un turbante azul y amarillo. Por su brillo destaca el pendiente de perla blanca, que de ahí viene el nombre de la obra.
La desconocida chica se nos descubre ante el genio creador de Vermeer que utiliza un fondo oscuro para resaltar a la muchacha y también los colores azul y amarillo.
esto si k es un trabjo



